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la chica del binomio – Cuento

Hay gente que piensa que la vida es una abanico de colores, yo, prefiero ver el universo en binomios morales, como bueno/malo o caliente/frío y evidentemente blanco o negro. Hay veces en que me descubro husmeando en los descuidos de los colores buscando su binomio, su origen, lo que lo resalta.
Sospecho que no es fácil de entender el concepto, pues nuestra naturaleza es navegar con locura entre la cantidad de opciones, subir y bajar emocionalmente junto con ellas, disfrutando de esa montaña rusa de la vida, así vomites cada tres curvas tus imperfecciones.

Cuando escribo me critican los finales de mis cuentos, que no hago caso a mi regla, aunque el solo hecho de que se tomen un tiempo para la crítica es agradable. La gente suele pensar que al hecho de escribir le rodea un halo de magia o de misterio. No es para nada así. No hay nada de mágico en encontrar un momento de soledad, tomarte algo caliente, sentarme en un abandonado silencio, quitarme el reloj, dejarlo a un lado del ordenador mientras abres el ordenador y no saber lo que voy a encontrar de mí mismo…

Perdón, me perdí en mi dilema, y es que no entiendo aun cómo puedo extrañar tanto este tiempo a solas y como disfruto cuando lo logro tener entre mi apretada agenda. En cambio, cuando pienso en el resto de personas del mundo, con sus vidas, con su ir y venir de allá para acá, con sus planes de futuro, sus mascotas, sus muebles y sus casas a plazos, hablando de trabajo, de política o de fútbol, no entiendo cómo pueden vivir sin la escritura, sin la lectura al menos.

Quizá en el fondo es que no me comprendo a mí mismo, y cuestiono a los demás para defenderme, pero, no importa, ok… aquí, otra vez tratando de centrar la idea, ¿blanco o negro?, y en medio de este mundo multicolor conoces a alguien que te hace dudar de tu binomio de vida, alguien que va por la vida saltando como ficha de domino, entre blanco y negro pero con la gracia suficiente para parecer que está navegando por un arcoíris.

¿No es fascinante? Alguien tratando de captar un instante, escribiendo con la luz, tratando de encajar su vida en una foto, escribiendo un corto pero directo post con dulzura para el mundo pero sin sentido para ella. ¿Creo que se merece un personaje en un cuento o una quizá solo una parte pequeña? ¿Cómo debería llamarla? O mejor dejarlo así: la chica del binomio.

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